Al finalizar la navidad, ¿envuelves las figuras de tu nacimiento en papel periódico y las guardas hasta el año que viene? Aunque no lo creas, esa no es la mejor manera de conservar las piezas del Belén, más aún cuando muchas de ellas tienen varios años de fabricación, por lo que su valor histórico y sentimental aumenta. En este pequeño artículo, les contamos cómo se realiza la conservación adecuada de las esculturas que conforman nuestros pesebres.

Luego de estar expuestas durante gran parte de diciembre, las esculturas y figuras que forman parte Belén o Pesebre deben quedar libres de polvo, para ser guardadas nuevamente; esto, debido a que el polvo acarrea hollín y otras partículas que pueden afectar la capa pictórica de las esculturas, dañarla o rayarla.

En primer lugar, te recomendamos limpiar las figuras y piezas que conforman el Belén con una brocha de cerdas suaves. Luego, para embalarlas, sobre todo a las piezas centrales, es preferible contar con cajas rellenas de poliestireno o esponja gruesa, calando la silueta de las piezas para que calcen perfectamente y no se malogren por movimientos bruscos.

Figuras colocadas en cajas rellenas de poliestireno o esponja gruesa.

Figuras colocadas en cajas rellenas de poliestireno o esponja gruesa.

Silueta de la pieza calada en la esponja.

Silueta de la pieza calada en la esponja.

Las piezas secundarias, que corresponden a las ambientaciones del pesebre, como animales, casas y demás, se pueden envolver en papel cometa o uno similar. Adicionalmente, se puede cubrir las mismas con plástico de burbujas para evitar fricciones y daños entre una pieza y otra. Además, es importante que las cajas se guarden en espacios secos, libres de humedad y de roedores.

Embalaje adecuado de las figuras del Belén.

Embalaje adecuado de las figuras del Belén.

Protección de las figuras con plástico burbuja.

Protección de las figuras con plástico burbuja.

Finalmente, es mejor agrupar las esculturas que forman el Belén. Por ejemplo, en una caja guardaremos el misterio principal (Jesús, María y José); en otra los reyes magos, pastores, y otros personajes; en una tercera (o las que sean necesarias) las ambientaciones, cascadas, puentes, árboles, animales, telas, casas, etc. Cada una de estas cajas deberá esta etiquetada, a fin de conocer su contenido exacto.