El Monasterio de San José y casa de Santa Mariana de Jesús, o Carmen de la Antigua Fundación o Carmen Alto, se encuentra ubicado en el Centro Histórico de la ciudad de Quito. La edificación comprende una superficie de 6 855m2, aproximadamente[1]; la cual contempla dos claustros antiguos que corresponden al museo, una Iglesia y la nueva clausura, donde comparten, alrededor de 21 monjas de la Orden Carmelita Descalza, una vida de oración, contemplación y penitencia.

Las hermanas de la Comunidad Carmelita Descalza, llegan a Quito, el 04 de febrero de 1653 junto a una gran comitiva; con el objetivo de tener mayor comodidad, el 09 de mayo de 1653, se trasladan a la Antigua Casa de Mariana de Jesús, la misma que fue donada por los familiares de la Santa a la Orden Carmelita Descalza.

Adecuaciones y cambios estructurales

Una vez, finalizado el proceso de donación de la casa, Sor María de San Agustín, priora fundadora y sobrina del obispo Ugarte, inició la gestión para las adecuaciones de la casa, para ello vio al arquitecto Ruales, de fama entonces, para que dirija los trabajos, solicitando al Ordinario la respectiva licencia de ingreso a la clausura, como a Don Luis Gómez Cornejo y los peones necesarios.

  • La primera construcción tuvo que adaptarse a la donación hecha por Juan de Salazar, y considerando las apreciaciones de José Gabriel Navarro, la capilla con la que contaba el monasterio habría ocupado el sentido transversal a la actual calle Rocafuerte para aprovechar el espacio con el que se contaba. Por otro lado, la solicitud de ampliación del convento en 1656 menciona la necesidad de “huerta y otras oficinas necesarias”, por lo que el huerto anterior pudo ocuparse en otros servicios.

Croquis de las primeras adecuaciones de 1653

 

Ampliación de Monasterio del Carmen Alto

Poco tiempo después de su fundación, fue necesario realizar ampliaciones en el Monasterio. Estas modificaciones dejarían al Carmen Alto, con su estructura actual.

Para esta ampliación fue necesario comprar las propiedades vecinas. La nueva edificación se inició a principios de 1657, de modo enteramente distinto al proyecto del arquitecto Ruales y apegado al deseo expresado por Mariana de Jesús veinte años atrás.  Los recursos para la construcción provenían de las órdenes religiosas, principalmente de la Compañía de Jesús. La madera se trajo de Uyumbicho, la región de los Yumbos y de Oyacachi; también se emplearon materiales como arena, chocoto, cangahua, adobes, hierro, plomo para dar brillo a los azulejos, piedra blanca traída de Mira, entre otros. Los trabajadores fueron españoles y mayormente indígenas mitayos de Zámbiza, Nayón y Santa Prisca. Trabajaron en jornadas que incluía domingos.

Modificaciones e intervenciones posteriores

Al igual que la mayoría de las edificaciones religiosas, el Carmen Alto debió adaptarse a los siglos, y con ello modificar sus espacios, no solo para responder funcionalmente a las nuevas necesidades de las ocupantes, sino que también para corregir los daños provocados por los embates que afectaron a lo largo de la historia a Quito.

Se realizaron distintas modificaciones, entre ellas:

  • Siglo XX: Víctor Mideros, reconocido pintor simbolista y modernista, adornó los espacios de contacto con el mundo exterior, llenándolo de cuadros que recrean la vida de Mariana de Jesús. Con la ayuda del pintor decorador Luis Ruiz, Mideros  plasmó en la portería externa y locutorio del Carmen Alto una artística premonición de los reconocimientos de heroicidad y canonización que recibiría la Azucena de Quito.
  • En el  2012 se cambiaron de manera estructural pisos, restauración de obras, arreglos de patios y jardines, fachada, con la finalidad de que los claustros antiguos sean abiertos al público en diciembre del 2013, dejando una clausura nueva con todos los espacios necesarios para la vida de clausura en la misma propiedad pero de manera separada.

Bibliografía:

  • [1] IMP, Proyecto de Excavación Arqueológica Carmen Alto, Quito, 2013.
  • MCA, Guion de Museología Educativa, Historia de la Edificación, 2016.