La cama sobre la que yace la Virgen María data del siglo XVIII. Está labrada en madera, policromada y adornada con espejos.

Desde hace más de doscientos años, el Monasterio del Carmen Alto conserva el conjunto escultórico de la “Dormición” o “Tránsito de la Virgen María” que escenifica la transición de la Virgen María desde la vida terrenal hacia el reino celestial. Está compuesto por 17 personajes: María de Salomé, María de Cleofás, dos ángeles, los doce apóstoles y la Virgen María. Complementa el conjunto una lujosa cama sobre la cual yace la Madre de Dios. Por tratarse de una pieza de alto valor estético y artístico, en este artículo destacaremos sus aspectos decorativos e iconográficos.

En el Monasterio del Carmen Alto, la fiesta en homenaje al Tránsito de la Virgen María a los cielos alcanzó gran fastuosidad a fines del siglo XVIII. Cada 15 de agosto el conjunto escultórico completo era colocado en el presbiterio de la iglesia del monasterio en un escenario teatral, propio de la cultura barroca, plagado de luminarias, cortinajes, espejos y otros objetos. Una muestra de la fastuosidad con que se rendía culto al Tránsito de la Virgen es la cama, labrada a fines del siglo XVIII en madera policromada y decorada con ornamentos dorados sobre un fondo de color carmesí. El mueble ha sufrido varios cambios, no obstante conserva su original estilo rococó caracterizado por una ornamentación exuberante compuesta de apliques, espejos, flores, rocallas o conchas y volutas en forma de S y C ricamente talladas y doradas. Está formada por el espaldar, pie de cama, largueros y por un somier o estructura de madera sobre la que se asienta el colchón. Esta estructura es alta para destacar la imagen de la Virgen.

El espaldar de bordes curvos está rematado por una rocalla o concha de color gris. Sobre la superficie se destacan las rocallas, volutas o figuras en espiral, las cuales enmarcan tres espejos rectangulares. En los apliques se encuentran las imágenes de los apóstoles Pedro, Felipe y Bartolomé, un querubín y Santa Bárbara, rodeados de ornamentos florales.

En la parte central y frontal del pie de la cama se ubica una rocalla de gran tamaño, alrededor se observan diferentes tipos de flores como rosas y azucenas con sus respetivos tallos de color verde.

En cada soporte del espaldar y pie de cama sobresalen cuatro figuras masculinas de medio cuerpo tipo atlantes. Los rostros tienen encarne brillante, visten con túnica azul decorada con la técnica del chinesco; también se observa una decoración floral dorada y estofada; es decir, pintada a pincel. Sobre la cabeza llevan una pieza adaptada para colocar cirios que las hermanas carmelitas tenían encendidos durante la fiesta de la “Dormición o Tránsito de la Virgen”.

La técnica consistía en recubrir partes de la pieza escultórica con láminas de pan de plata u oro. Cuando estaba firme, se pasaba óleo bastante diluido en colores carmesí, verdes y azules para conseguir tonos metálicos. Cabe resaltar que la almohada, sábanas y el traje de la Virgen María fueron elaboradas primorosamente por las hábiles manos de las carmelitas descalzas.

OBJETO DEL MES

El proyecto expositivo Objeto del mes surgió con la idea de poner en valor los bienes patrimoniales de la colección que se encontraban en la reserva del museo. A partir de julio de 2019 decidimos retomar el proyecto para diversificar la actividad museal, aprovechando las investigaciones que se realizan desde las áreas de bienes patrimoniales e investigación del Museo del Carmen Alto. El propósito es acercar a los visitantes a los espacios arquitectónicos y a los objetos de la colección desde aproximaciones específicas como aspectos artísticos, iconográficos, sus relaciones de uso y el contexto de su producción para ofrecer a nuestros visitantes elementos de apreciación, conocimiento y disfrute configurando un espacio de visibilidad y comunicación para nuevas narrativas en torno a nuestra colección y a la arquitectura monacal.