Mariana de Jesús vivió y creció en una época en la cual la educación de las mujeres no tenía orientación académica.  Una mujer instruida no sólo era algo fuera de lo común, sino que podía estar expuesta a la crítica y desaprobación. La educación femenina era privilegio de las mujeres de las élites políticas y económicas, y se limitaba al aprendizaje de nociones básicas de lectura y escritura, doctrina cristiana, costura y bordado. Como complemento a su formación y como un adorno a su personalidad, aprendían música. Otras mujeres con menos posibilidades económicas aprendían a cantar y tocar instrumentos musicales para poder entrar al convento y ser exoneradas del pago de la dote, práctica que fue habitual no solo en nuestro medio, sino también en España.

Mariana de Jesús perteneció al estrato alto de la sociedad del siglo XVII, por lo tanto recibió una educación acorde a su condición social y a las costumbres que la época exigían.  Además de labores manuales como bordado y costura, aprendió a leer y escribir con el maestro Pedro de Paz. Pero lo más destacable en su educación fue la formación musical, aprendió a cantar y tocar con destreza la vihuela, la cítara y el clavicordio.  Ana Ruiz de Alvarado, una de sus sobrinas, aseguraba que:

[Mariana] “….de tierna edad aprendió a leer y escribir, tocar en vihuela, clave y cítara y en todo salió aventajada y también aprendió a cantar porque tenía buena voz…”

Santa Marianita de Jesús en concierto Víctor Mideros, 1926 ca. Museo del Carmen Alto

Según el investigador Mario Godoy, Mariana posiblemente aprendió música con la monja española Mariana de Jesús Torres Berriochoa Fernández Taboada y Reig, cantante, organista, intérprete del arpa, fundadora del Real Convento de la Limpia Concepción de San Francisco de Quito y amiga de sus padres adoptivos. (Godoy, 2005: 110).

Al parecer, Mariana y su sobrina Juana de Caso, compartían la actividad musical, y es posible que la hubieran aprendido juntas. También cabe la posibilidad de que Mariana haya compuesto canciones de carácter religioso. Al respecto su sobrina Andrea de Caso testimonió que:

“en algunas ocasiones tenía un rato de recreación que solía ser entre nueve y diez o más de la noche juntándose con Doña Juana Caso su sobrina, hermana de esta testigo o en el clavicordio, vihuela o guitarra cantaba con muy buena voz que tenía algunas coplas a lo divino….”

Aparentemente, Mariana aprendió música con el fin de profesar como monja en algún convento quiteño, lo cual no fue posible, dado que sus dos intentos de ingresar a los conventos de Santa Clara y de Santa Catalina de Siena, se frustraron.

De acuerdo a un estudio realizado en 1991, la vihuela que según la tradición perteneció a Mariana de Jesús, es un instrumento auténtico construido según la tradición de guitarrería hispánica de los siglos XVI y XVII.  Es muy probable que haya sido construida en Quito o en sus alrededores hacia 1620. Presenta una ornamentación taraceada con incrustaciones de ébano con un filamento central de plata. Se componía de once cuerdas. Para su construcción se empleó una combinación de diversas maderas locales y europeas recicladas de cajas de embalaje como: pino, ébano, aliso, cedro americano, palisandro americano y probablemente platuquero.  (Bermúdez, 1993: 69-72).

La vihuela es un instrumento de cuerdas de origen español, pertenece a la misma familia que el laúd y la guitarra. Este instrumento es conocido desde el siglo XIV, pero su uso se extendió durante el XVI, tiempo en el que se fue construyendo su repertorio ocupando un lugar destacado en el Renacimiento. Existen varios tipos de vihuelas: de arco, de péñola y la vihuela de cuerdas pulsadas que fue la más común. (Larousse, 1997: 324-325). En el siglo XVI la vihuela tenía seis cuerdas dobles afinadas en SOL, DO, FA, LA, RE, SOL (dispuestas desde la nota más aguda a la más grave).

La palabra “vihuela” se mantuvo hasta el siglo XIX en América para referirse indistintamente a instrumentos de afinación de vihuela y de guitarra. En varias regiones de América como Colombia, Argentina, México, entre otras, hay numerosas referencias al uso de la palabra “vihuela” para referirse a diferentes instrumentos, pero ante todo a la guitarra o sus variedades. (Bermúdez, 1993: 76).

La tradición oral ha difundido que después de la muerte de Mariana de Jesús, sus parientes religiosas se llevaron la vihuela a Cuenca. Posteriormente fue traída a Quito y por varios años estuvo expuesta en una vitrina en el altar de Nuestra Señora de Loreto en la iglesia de la Compañía de Jesús. Actualmente se encuentra bajo custodia del Monasterio del Carmen de la Asunción de Cuenca.

Realizado por: Myriam Navas G.
Investigación – Museo del Carmen Alto
20 de mayo 2020

 

BIBLIOGRAFÍA

Bermúdez, Egberto. “La vihuela de la iglesia de la Compañía de Jesús de Quito”.  En: Revista Musical Chilena. Año XLVII, Enero-Junio, 1993, N°179.

Godoy, Mario. (2005). Breve historia de la música del Ecuador. Quito: Corporación Editora Nacional.

Larousse de la música. (1997). Barcelona: Larousse Editorial.