«Nuestra señora de Guápulo» o Virgen de la Guía. Anónimo siglo XVII-XVIII.

Las continuas catástrofes naturales y las epidemias que azotaron Quito y sus alrededores en el periodo colonial, despertaron intensas manifestaciones de profunda religiosidad en la población, que al no disponer de información que le explicara de manera lógica el origen de esos desastres, los atribuía al castigo divino por los pecados de la sociedad.

Ante estas circunstancias, la gente quiteña llenaba las iglesias, hacía procesiones y actos de contrición, buscando la mediación divina a través de santos y de la Virgen María, cuyo culto tuvo un lugar privilegiado en la sociedad colonial. Ella se convirtió en la fuente de intercesión y favores, para una comunidad que buscaba desesperadamente defenderse de las catástrofes naturales y de las enfermedades que empezaron a diseminarse entre la población nativa, tras los primeros contactos con los conquistadores españoles.

La Virgen de Guápulo es una de advocaciones marianas más antiguas del Ecuador. Su culto se originó en el año de 1587, tras la fundación de la Cofradía de Mercaderes de Quito en el pueblo indio de Guápulo. Así, la patrona de los mercaderes de Quito fue Nuestra Señora de Guadalupe, pero no la mexicana, sino la española que fue traída por los españoles desde la región de Extremadura.

Según cuenta la historia, esa advocación nació cuando el Papa Gregorio Magno le obsequió una estampa de la Virgen a un Arzobispo de Sevilla. Cuando inició la invasión musulmana a la península ibérica, los religiosos que se encontraban en Andalucía y que huían hacia el norte, escondieron la imagen en una cueva. Posteriormente, en el año 320 cuando inició la reconquista, supuestamente la Virgen se apareció y le reveló a un campesino dónde se encontraba la imagen. A partir de eso se convirtió en una de las advocaciones más importantes de España, tanto que la Reina Isabel «La Católica», la tomó como símbolo de la lucha de la Corona española contra los infieles. Nuestra Señora de Guadalupe llegó a tierras americanas como un retrato de la original, pero el con el tiempo su apelativo se fue olvidando en la memoria de los fieles y fue reemplazado por Guápulo, haciendo alusión a sitio geográfico en el que se encuentra hasta la actualidad.

La Virgen de Guápulo, así como la del Quinche, fue una devoción pública y una de las más importantes del santoral de la ciudad, sobre todo por su intercesión en momentos de sequías o de lluvias torrenciales que amenazaban los sembríos de papas, maíz, cebada, provocando temporadas de escasez de alimentos y muerte de ganado. Ante estas circunstancias, el Cabildo de la ciudad, demandaba la presencia de Virgen de Guápulo en Quito a través de romerías y traslados oficiales a la Catedral donde se realizaban las novenas alas que acudían todos los estamentos sociales, además de las autoridades civiles y eclesiásticas para pedir por la salud y bienestar del pueblo.

Los temblores y terremotos aumentaron aún más la devoción por la Virgen de Guápulo, pero sobre todo las epidemias de sarampión, viruelas o tabardilla, que diezmaron a gran parte de la población, fue la ocasión para que el Cabildo quiteño solicitara la presencia de la Virgen de Guápulo.

En 1592, la imagen de la Virgen de Guápulo pacificó la revuelta de ‘las alcabalas’, que se originó por la orden de cobrar el 2% en las transacciones, con excepción de los artículos de primera necesidad.

Más tarde, en 1644, el Rey Felipe IV mediante una cédula real dispuso que todos los cabildos de las ciudades más importantes escogiesen una imagen muy venerada dentro de su jurisdicción como la patrona de las Armas Reales. Este gesto buscaba legitimar las acciones políticas y militares de España, frente a los países protestantes de Europa En Quito, fue escogida la Virgen de Guápulo como la patrona del ejército español. Anualmente se realizaba una magnífica procesión; en ella los fieles no solo miraban a la Virgen como la madre de Dios, sino como el símbolo del poder político y militar español.

Myriam Navas Guzmán
Investigadora
Museo del Carmen Alto