San Ignacio de Loyola nace en una familia noble de España.  Su vida transcurre en un inicio entre la corte real y la milicia.

En 1521, en medio de una guerra fue herido gravemente en una pierna por un cañón.  Durante su recuperación pidió libros de caballería, pero solo llegaron a sus manos biografías de santos presumiblemente por medio de la Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine, es por esta influencia que inicia su conversión.

Al finalizar su recuperación emprende un viaje hacia Jerusalén, dedica un tiempo a la devoción y es allí donde empieza a redactar lo que serían los Ejercicios Espirituales. Luego de este camino de entrega y conocimiento, regresa a Barcelona donde estudia artes, tiempo después se traslada a París y entre 1528 a 1535 obtiene el título de doctor, en 1537 es ordenado como sacerdote.

La orden “Compañía de Jesús” es fundada en el año 1534 y aprobada en el año 1540, la conformaban quienes hoy conocemos como jesuitas y su formación empieza con un noviciado de dos años y continúa con formación en humanidades, filosofía y teología. San Ignacio de Loyola pensaba que sus miembros siempre debían estar preparados para cuando fuesen enviados a las misiones.

San Ignacio de Loyola en las obras del Museo del Carmen Alto

Hay que destacar que los jesuitas tienen una estrecha relación con la orden “Carmelita Descalza” al ser sus directores espirituales, confesores y capellanes.

Se dice que en vida nunca se dejó retratar, por lo que luego de muerto se sacó un molde de cera del rostro de donde se reprodujo su imagen. Se lo representa generalmente con sotana negra y manteo, un en las manos con el IHS y como fundador lleva maqueta de iglesia y libro, también un corazón flamígero en alusión a la intensidad de su amor por Dios. Suele acompañarle el lema de la Compañía: AD MAIOREM DEI GLORIAM, A MAYOR GLORIA DE DIOS.

La figura de san Ignacio de Loyola la encontramos dos obras del museo del Carmen Alto: una en la pintura de caballete al lado derecho de la Virgen Eucarística, donde lo vemos representado sin cabello, de tez más bien joven, con casulla y manípulo dorado. La otra, en una de las puertas de un tríptico de la sala Capitular, aquí se lo ve con sotana negra y manteo blanco, con sus manos dirigidas hacia el corazón al igual que en la obra anterior.

Detalle San Ignacio de Loyola Autor: Anónimo Título: Inmaculada Eucarística con santos jesuitas Cronología: Siglo XVII – inicios XVIII Técnica: Óleo sobre lienzo

 

 

Autor: Anónimo Objeto: Tríptico Cronología: Siglo XVII Técnica: Tallado en madera Acabado: Policromado y dorado Pintados: Puerta Izquierda: San Ignacio de Loyola cara interior, San Luis Gonzaga y San Francisco de Borja cara exterior. Puerta Derecha: San Francisco Javier cara interior, San Estanislao de Kostka y otro Santo Jesuita. En la parte superior escena de la coronación de la Virgen