La sala Antecoro del Museo del Carmen Alto está dedicada a las advocaciones marianas, entre ellas destaca una espléndida obra de la ´Virgen del Rosario con los quince misterios y santos dominicos’, cuadro anónimo, que data del siglo XVII.

La tradición del rezo del Rosario tiene sus orígenes siglos atrás, cuando los cristianos repasaban salmos y porciones bíblicas. En el afán de querer hacerlo como los monjes, los laicos querían encontrar una forma de rezar de la misma manera. Se dice que desde el siglo IX, en Irlanda, se tenía la costumbre de contar nudos de una soguilla, pero en vez de leer Salmos, se rezaban Ave Marías.  Los irlandeses fueron quienes propagaron por toda Europa esta forma de oración por medio del rezo del Rosario, que llegó a América con los conquistadores.

De acuerdo con la tradición oral, la Virgen del Rosario data del año 1208, cuando Santo Domingo de Guzmán tuvo una visión en una capilla del monasterio de Prouilhe (Francia). La capilla estaba dedicada a la Virgen, quien en la visión enseña a Santo Domingo a rezar el Rosario y le pide que ese precepto, a su vez sea compartido con otras personas. En aquellos años la Virgen gozaba de mucha devoción.

Debido a las tensiones entre franceses y españoles, no solo por dogmas de fe, sino por situaciones políticas, se produjo una guerra en medio de la cual Simón IV de Montfort, pidió a Santo Domingo de Guzmán que se enseñe el rezo del Rosario a toda la tropa antes de la Batalla de Muret, así que el ganar la batalla, se le atribuyó como milagro a la Virgen.

En el siglo XV la fe en esta advocación había decaído, pero fue retomada por Fray Alano de la Roca, tras una visión de la Virgen, quien le recordaba que debía revivirla y recopilar en un libro todos sus milagros y promesas. Fray Alano de la Roca, conocido también en la Orden de los dominicos como Alano de Rupe, fue el primer precursor del uso devocional del Rosario –rezo católico- que conmemora veinte misterios de Jesús y la Virgen María-.

La fiesta de la Virgen del Rosario fue instituida por Pío V el 7 de octubre, como parte de la conmemoración de la batalla naval de Lepanto en 1571, acometimiento al cual se le atribuye la victoria también por el rezo que hicieron todos los cristianos por intermedio del Rosario.

Título: Nuestra señora del Rosario y los quince misterios y santos dominicos Autor: Anónimo (atribuido al taller Fray Pedro Bedón) Cronología: Siglo XVII Técnica: Óleo sobre lienzo

Descripción iconográfica

Formato rectangular vertical al centro, sobre una rosa abierta descansa la Virgen sedente, con rayos resplandecientes detrás toda su figura. Su cabeza tiene un giro hacia el lado derecho de la obra, el cabello es largo, castaño claro y  rizado con la mirada hacia arriba; el brazo derecho abierto  hacia el costado, sujeta delicadamente un rosario, mismo que en la parte superior tiene una cruz y cuelga de sus dedos. Con el brazo izquierdo abraza al Niño Jesús que se encuentra de pie sobre el regazo de la Virgen, sujeta en su mano izquierda otro Rosario y con la derecha se sujeta del broche de la túnica de su madre, el Niño igualmente tiene cabello rizado y castaño claro.  La Virgen viste túnica roja ceñida en la cintura, capa azul con estrellas doradas y es coronada por dos ángeles.

Detalle Virgen del Rosario

Bajo la rosa se ha plasmado en formato rectangular la escena de la Aparición de Jesús resucitado a Santa Teresa junto con Santo Domingo de Guzmán.  En la parte baja de esta escena, en color rojo se lee la inscripción: io aiudare atu Reforma Teresa (yo te ayudaré en la Reforma Teresa).

El otro momento descriptivo del cuadro son los quince misterios, los que se encuentran representados en forma circular dentro de una rosa abierta (vista de frente al espectador),  pétalos rosados, hojas verdes y capullos, como los esquineros, todas estas rosas abiertas están alrededor de la Virgen formando un óvalo, la rosaleda recuerda el jardín cerrado con el que se le compara en algunos textos bíblicos y leyendas a la Virgen.

Las escenas alrededor del cuadro representan a santos dominicos los cuales están pintados de tres cuartos de cuerpo, con su vestimenta en color blanco y negro cada uno con sus atributos, adicional en la parte baja dentro de otro círculo en color rojo, se detallan las escenas de la vida de Jesús.  En la parte superior, siguiendo las manecillas del reloj, están el primer dominico y misterio:

1. En la esquina superior izquierda de la obra encontramos a Santo Tomás de Aquino con tonsura y aureola, con pluma en mano derecha y en la izquierda maqueta de iglesia, se observan cuatro de sus dedos, tras la maqueta un ramo de lirios. Dentro de esta rosa, se encuentra la escena de la Anunciación; el ángel San Gabriel junto a la Virgen María.

2. Siguiendo el orden descendente, la escena donde aparece San Vicente Ferrer el cual sostiene con su mano izquierda una trompeta y una vara de lirios, el brazo y mano derecha levantada, el dedo índice hacia arriba, el santo se encuentra con el rostro girado hacia la derecha, tiene tonsura, aureola. Bajo el santo, la escena de la Visitación: San José con la vara florida en la mano izquierda; la Virgen María, quien abraza a su prima Elizabeth.

3. La siguiente escena le corresponde a San Luis Beltrán, mirada hacia abajo, con la mano izquierda sostiene el cáliz y sobre este se aprecia una pequeña serpiente en forma de U con la cabeza hacia la cara del santo, ramo de lirios; en la otra mano hacia arriba lleva un crucifijo. En la parte baja se observa la escena de la Natividad; en el fondo un establo con animales atrás, la Virgen María arrodillada, sus manos entrelazadas hacia el pecho. Al centro de la escena el Niño Jesús desnudo entre pajas; al lado derecho San José, con túnica verde y manto amarillo, con sus manos entrelazadas al pecho.

4. Seguimos con San Enrique Seuze o Suso: rostro y mirada girada hacia la derecha, tonsura y aureola; brazo izquierdo flexionado sostiene en la mano una vara de lirios, con el otro brazo levantado sostiene una cruz latina la cual tiene en todo el frente clavos. En la parte baja la escena de la Presentación del Niño Jesús en el Templo, del lado izquierdo de rodillas se encuentra San José, tras él otro personaje con una antorcha o cirio en la mano; al centro sobre una mesa cubierta con tela roja y pila bautismal, el Niño Jesús siendo sostenido por Zacarías; al lado derecho la Virgen de rodillas.

5. Continúa Pedro González, San Telmo, lleva tonsura y aureola, con su mano derecha levantada sostiene una embarcación en color café con velas blancas; con la otra mano sostiene una vara de lirios y un báculo. En la parte baja en un círculo rojo se encuentra la escena del quinto misterio Jesús entre los doctores de la iglesia: la escena está conformada con los doctores de la iglesia, el Niño Jesús en el centro de la escena, sentado, con los brazos abiertos, túnica color rosa, con aureola resplandeciente, sobre las piernas lleva un libro.

6. Luego la escena de San Ambrosio, lleva aureola y ramo de azucenas sobre su mano izquierda, con la mano derecha sostiene un libro el cual tiene el lomo hacia abajo, el Espíritu Santo en forma de paloma del lado derecho del rostro. Abajo la escena del sexto misterio de la Oración en el huerto; consta en la parte superior en un tercer plano un rompimiento de gloria, donde se observa a Jesús de tres cuartos de cuerpo, con túnica color rojo, con la mano izquierda sostiene la cruz y con la derecha extendida el cáliz. Hacia el lado derecho, Jesús de rodillas, manto rosa y túnica azul, con aureola, los brazos extendidos hacia los lados, debajo de Él, tres apóstoles de medio cuerpo, dormidos, con los rostros hacia adelante, llevan aureola.

7. Si continuamos el orden, encontramos a Santa Rosa de Lima quien lleva Rosario colgado al cuello, coronada de rosas y aureola, lleva ramo de azucenas en la mano izquierda y en la derecha que está un poco levantada un ramo circular de rosas con Niño Jesús al centro, el cual está sentado de perfil derecho. En la parte baja se encuentra el séptimo misterio La flagelación: en la pequeña escena se observa a Jesús atado en una columna, con perizoma, ligeramente hacia el lado derecho, piernas abiertas, señales de azotes en el cuerpo y rodilla izquierda, alrededor tres personajes quienes tienen azotes en sus manos.

8. La siguiente imagen corresponde a Santa Catalina de Siena, mirada hacia abajo, corona de espinas en la cabeza, aureola, en sus manos se observan estigmas, en la izquierda sostiene un crucifijo y en la otra azucenas. En la parte baja el octavo misterio Coronación de espinas; se observa a Jesús sentado con una corona de espinas, lleva túnica roja, los brazos cruzados hacia adelante. A los lados, unos personajes con varas en sus manos como en acción de maltrato.

9. Continúa San Diego Veneciano, rostro y mirada girada hacia la izquierda, tonsura y aureola; con la mano izquierda sostiene un crucifijo y una vara de lirios, con la otra girada hacia su pecho sostiene una rosa, abajo se observa el noveno misterio Jesús con la cruz a cuestas: Jesús de rodillas al centro cargando la cruz y tres personajes a su alrededor.

10. Sigue San Pío V, lleva palio, girado hacia el lado izquierdo, así como el rostro, tiene tonsura y barba canosa, también aureola, manos juntas hacia adelante, frente a él una mesa con tela roja donde reposa crucifijo, mitra blanca y dorado y ramo de azucenas.

En la parte baja se encuentra la escena del décimo misterio Crucifixión: donde se observa al centro a Jesús crucificado con corona de espinas,  perizoma y rótulo arriba; al lado izquierdo el apóstol san Juan, del lado derecho la Virgen María.

11. Continúa San Raimundo de Peñafort, mirada hacia el lado izquierdo, así como su cuerpo ligeramente girado hacia ese lado. Barbado de tez más joven, aureola. En la mano izquierda sujeta una gran llave, y con la otra un libro y ramo de azucenas. En la parte baja está representado el onceavo misterio La resurrección Jesús: al centro de la escena en rompimiento de gloria, con rayos resplandecientes, Jesús lleva perizoma, capa roja, sujeta la bandera de la victoria, en la parte baja derecha un soldado vestido de negro con una espada.

12. Le sigue San Jacinto de Polonia o Cracovia, lleva tonsura y aureola. Sobre la mano izquierda que está extendida hacia adelante, sostiene la figura de una Virgen con Niño y cetro en la mano derecha, la escultura es en tonos oscuros. Con la mano derecha sostiene una pequeña custodia y ramo de azucenas. En la parte baja se encuentra el doceavo misterio de la Ascensión: con la figura de Jesús al centro, túnica rosa y manto azul, sus brazos levantados, en medio de rompimiento de gloria, rayos resplandecientes atrás, en la parte baja de cada lado, tres rostros de personas.

13. A continuación San Antonino de Florencia, lleva palio, con la mano izquierda sostiene una balanza, con la derecha un ramo de azucenas y sobre la mesa mitra con decoraciones de piedras negras y rosas, tiene tonsura y aureola. En la parte baja el treceavo misterio Pentecostés: en la parte central está sentado Jesucristo, con túnica rosa y manto azul, con sus manos entrecruzadas al pecho, a cado lado seis apóstoles, tras de ellos rompimiento de gloria, al centro paloma con sus alas abiertas.

14. Enseguida San Pedro Mártir girado hacia el lado izquierdo, cabeza hacia arriba así como sus ojos, tonsura y aureola, barbado. En la mano izquierda sostiene una palma dorada con tres coronas. La otra mano con la palma abierta hacia adelante. Una daga está sobre su corazón. En la cabeza parece tener un golpe de donde brota sangre. En el círculo bajo el catorceavo misterio Asunción de la Virgen: la cual se encuentra al centro de la escena, túnica rosada, manto azul, manos entrecruzadas hacia adelante, atrás rayos resplandecientes  en medio de un rompimiento de gloria. Su rostro y mirada hacia el lado izquierdo. Los apóstoles divididos en la parte baja, al centro se observan una urna con flores dentro.

15. Sigue la representación del Espíritu Santo, simbolizado por una paloma. En la parte baja, el quinceavo y último misterio La Coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad en medio del rompimiento de gloria. Al lado derecho el Padre Eterno, sedente, capa color rojo, manto blanco, sobre su mano izquierda sostiene el mundo. Al centro la Virgen María, arrodillada, capa azul, manto rojo, con la mirada hacia arriba, manos juntas hacia el pecho; a su lado derecho la figura de Jesús, quien lleva el torso derecho descubierto y del lado izquierdo cruza el manto en color rojo hacia sus piernas. El brazo derecho extendido hacia arriba sostiene la corona. Al centro sobre la Virgen, la corona, sobre ella la paloma con sus alas extendidas.

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Noralma Súarez L.

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